Sabina renace de sus cenizas
Tras un interludio de tres años, en los que enfermedad y la depresión le han puesto a prueba, regresa a los escenarios el cantante que mejor ha sabido retratar en sus canciones el otro lado de la vida, de la ciudad y de la noche.Con un estilo incisivo y crítico, Sabina en sus composiciones mezcla lo prosaico y lo poético para ponernos en contacto con una visión diferente y poco convencional de la realidad que a veces nos muestra desde lo urbano y otras desde lo íntimo.
Nació en Úbeda (Jaén) en 1949 y desde su más temprana juventud, su gusto por la poesía y la literatura más relevante del momento (Proust, Joyce, Marcusse) irán dando forma al poeta urbano, bohemio y trasgresor que a través de sus letras desmitificadoras va a ir plasmando en sus canciones una galería de personajes que en el fondo nos están hablando de temas transcendentes y universales: de la soledad del ser humano, de su búsqueda, de la necesidad de encontrar amor, de los reveses de la vida, del dolor, de la desesperación o de los olvidados, que también intentan olvidarse a si mismos a través de la droga o el alcohol.
Sabina en cada tema nos habla del yin y el yang existente en la vida misma, creando en cada canción un poema de lo cotidiano, de amores imposibles o apasionados, de la libertad, de amistad o de las pequeñas cosas que alegran nuestras vidas. Y todos estos retazos de sentimientos los amalgama con una increíble variedad de estilos musicales que van desde el jazz al flamenco pasando por los de aire mexicano.
Su espíritu rebelde e inquieto (aunque su padre fue policía secreta) le obligó a exiliarse en Londres; allí canta en garitos donde cierto día llega a actuar para George Harrison componente de los Beatles.
En 1978 consigue grabar su primer disco “Inventario”; su primer gran éxito viene del tema “Pongamos que hablo de Madrid” que le catapulta a la fama y a partir de ahí comienza una larga carrera discográfica con álbumes como “Malas compañías”, “Hotel dulce hotel” “El hombre del traje gris” “Joaquín Sabina y viceversa”, “Física y química” “Yo, mi, me conmigo” o “Dímelo en la calle” que van dejando en su haber grandes composiciones para la historia de la música como “Calle melancolía”, “Que se llama soledad”, “Princesa” “Y nos dieron las 10” o “El rocanrol de los idiotas”.
Cualquier crisis tiene un elemento de renovación y Sabina ha aprovechado esta circunstancia para reunir versos escritos en otros tiempos y componer nuevas canciones que necesitaran más de un disco para ver la luz.
Para ir abriendo boca nos trae “Alivio de luto” .Un trabajo poco instrumentado donde según sus palabras lo importante es la canción en estado puro. El tema “pájaros de Portugal” es una balada que nos recuerda en su musicalidad a otros temas del autor pero apunta para convertirse en otro gran éxito. En este nuevo trabajo, le acompañan los músicos de siempre, Olga Román (vocalista) y Paco Bastante (bajo), Pedro Barceló, Tino DiGeraldo (baterías), Pancho Varona, John Parsons y Jaime Asúa (guitarristas).
La Gira Ultramarina de presentación del álbum dio comienzo con el concierto ofrecido en el polideportivo Huerta del Rey de Valladolid que congrego a más de 2000 personas y en el que Sabina supo conquistar de nuevo a un público entusiasta. En Valencia actuará el 4 y 5 de Diciembre en el Palacio de Congresos donde ya se ha colgado el cartel de “no hay billetes”.
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